Recientemente, David Duong, director global de investigación institucional en Coinbase, lanzó una advertencia que ha sacudido a la industria: a medida que la tecnología de computación cuántica avanza, la seguridad a largo plazo de Bitcoin entra en "aguas desconocidas".
Señaló específicamente que, dado que las claves públicas de las carteras asociadas ya están expuestas en la cadena, aproximadamente un tercio del suministro total de Bitcoin podría enfrentarse a riesgos estructurales derivados de ataques cuánticos en el futuro.
01 Alarma por la computación cuántica
La amenaza de la computación cuántica ha pasado de ser una preocupación teórica y lejana a convertirse en un riesgo real e inminente. En su último análisis, David Duong afirmó con claridad: "Los riesgos que plantea la computación cuántica están siendo significativamente subestimados por el actual mercado cripto de 3,3 billones de dólares".
Esta advertencia no carece de fundamento. BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo, incluyó explícitamente la computación cuántica como factor de riesgo en el prospecto revisado de su iShares Bitcoin Trust, presentado en mayo de 2025.
Esto demuestra que las instituciones financieras tradicionales están empezando a tomarse en serio esta amenaza a largo plazo.
Los ordenadores cuánticos se diferencian fundamentalmente de los tradicionales, ya que aprovechan las propiedades de la mecánica cuántica para procesar información, lo que les permite resolver ciertos tipos de problemas a velocidades exponenciales. Para el ecosistema cripto, que depende de la criptografía, esto supone un desafío fundamental.
La arquitectura de seguridad de Bitcoin se basa en dos pilares: el algoritmo de firma digital de curva elíptica (ECDSA), utilizado para las firmas de transacciones, y el algoritmo de hash SHA-256, empleado en la minería por prueba de trabajo.
02 Doble vector de ataque
La computación cuántica amenaza a Bitcoin en dos frentes principales, y estos riesgos podrían transformar los modelos de seguridad y económicos de todo el ecosistema cripto.
El primero es una amenaza directa a la seguridad de las carteras. Muchas transacciones en la red de Bitcoin exponen información de la clave pública en la blockchain. Una vez que los ordenadores cuánticos alcancen la madurez, los atacantes podrían utilizar el algoritmo de Shor para derivar las claves privadas a partir de las claves públicas expuestas.
Esto significa que los atacantes podrían robar directamente los activos de Bitcoin de estas direcciones.
El segundo es un riesgo estructural para la eficiencia de la minería. Los ordenadores cuánticos podrían mejorar drásticamente la velocidad de resolución de los acertijos de prueba de trabajo de Bitcoin utilizando el algoritmo de Grover.
Si una sola entidad adquiere capacidad de minería cuántica, podría socavar la descentralización de Bitcoin e incluso lanzar un ataque del 51 %.
David Duong destaca que, en comparación con los riesgos económicos asociados a la minería cuántica, la seguridad de las firmas es el problema más urgente y crítico. La minería cuántica aún está limitada por su escala, pero la migración de los esquemas de firma es un desafío inmediato.
03 Cuantificación de los activos vulnerables
¿Cuánto Bitcoin está en riesgo? Los datos más recientes muestran que alrededor de 6,51 millones de BTC—aproximadamente el 32,7 % del suministro total—podrían ser vulnerables a ataques cuánticos.
Estos activos en riesgo se concentran en varios tipos de direcciones:
- Direcciones Pay-to-Pubkey (P2PK) de las primeras etapas de Bitcoin, que almacenan directamente las claves públicas en lugar de sus hashes.
- Scripts multisig simples, que exponen las claves públicas de varios participantes.
- Ciertas estructuras Taproot, donde algunas implementaciones pueden revelar datos de la clave pública.
Lo que tienen en común estos tipos de direcciones es que su información de clave pública queda registrada de forma permanente en la blockchain de Bitcoin. Cuando los ordenadores cuánticos alcancen la capacidad suficiente, los activos en estas direcciones podrían verse comprometidos.
Resulta especialmente relevante el gran volumen de "monedas zombi" que llevan mucho tiempo inactivas. Analistas on-chain han detectado que más del 30 % del suministro de Bitcoin no se ha movido en al menos cinco años.
Si los ataques cuánticos se convierten en realidad, estos activos "dormidos" serían objetivos prioritarios, ya que sus propietarios podrían haber perdido las claves privadas o no estar supervisando estos fondos.
04 Respuesta de la comunidad cripto
La respuesta de la comunidad cripto ante esta amenaza potencial está dividida. Algunos consideran que el riesgo es inminente, mientras que otros defienden una visión más prudente respecto al horizonte temporal.
El investigador en computación cuántica Pierre-Luc Dallaire-Demers predijo en octubre de 2025 que los ordenadores cuánticos podrían romper la criptografía de Bitcoin en un plazo de cuatro a cinco años.
Sin embargo, escépticos como Adam Back, CEO de Blockstream, sostienen que la amenaza está exagerada y que la tecnología cuántica podría tardar décadas en madurar por completo.
Charles Edwards, fundador del fondo cuantitativo de Bitcoin Capriole Investments, advierte que, sin actualizaciones, la amenaza cuántica podría materializarse en menos de una década. Esta disparidad pone de manifiesto la diversidad de opiniones en la industria sobre el calendario del riesgo.
Mientras tanto, la comunidad técnica debate activamente posibles soluciones. Los desarrolladores de Bitcoin investigan esquemas de firma post-cuánticos, y el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE. UU. (NIST) finalizó en 2024 varios estándares resistentes a la computación cuántica.
05 Perspectiva de Gate y recomendaciones de seguridad
A medida que la amenaza cuántica se va perfilando, Gate, como plataforma líder de trading de criptoactivos, recomienda a los usuarios revisar sus estrategias de seguridad de activos.
¿Cómo saber si tus bitcoins están en riesgo? La clave es comprobar cómo almacenas tus fondos.
Si sigues utilizando direcciones heredadas generadas por los primeros clientes de Bitcoin, o participaste en esquemas multisig antiguos, tus activos pueden estar más expuestos que los de quienes usan SegWit o las versiones más recientes de Bitcoin Core.
Para los holders habituales, aquí van algunas medidas prácticas para reforzar la seguridad de los activos:
Transfiere regularmente tus bitcoins a direcciones nuevas generadas con el software de cartera más actualizado, que normalmente emplea esquemas de generación de direcciones más seguros.
Valora el uso de firmas de umbral o soluciones multisig para diversificar el riesgo, y evita almacenar grandes cantidades en una sola dirección durante largos periodos.
Mantente informado sobre los avances del sector. A medida que maduren los esquemas criptográficos resistentes a la computación cuántica, migra tus fondos a métodos de almacenamiento más seguros de forma oportuna.
Cabe destacar que, aunque la amenaza cuántica es un riesgo estructural a largo plazo, los ordenadores cuánticos actuales están aún muy lejos de poder atacar realmente la red de Bitcoin.
El verdadero valor de esta advertencia reside en concienciar sobre los desafíos de seguridad a largo plazo, más que en señalar una crisis inmediata.
Mirando al futuro
La brecha de rendimiento entre los ordenadores cuánticos y los tradicionales sigue ampliándose. Los expertos prevén que, para 2029, los ordenadores cuánticos podrían ser más de 200 veces más rápidos que los superordenadores actuales; y para 2035, esa diferencia podría alcanzar las 10 000 veces.
El informe de David Duong recalca que no todo el Bitcoin estará en riesgo de forma inmediata. Solo las direcciones con claves públicas expuestas en la blockchain afrontan amenazas directas. Los usuarios que sigan las mejores prácticas actuales pueden estar tranquilos respecto a la seguridad de sus activos.
Al igual que en los años noventa resultaba difícil imaginar cómo Internet transformaría el mundo, es posible que hoy estemos subestimando el potencial de la computación cuántica para redefinir el panorama cripto.
El tiempo no espera a nadie: la comunidad de Bitcoin debe empezar a planificar su ruta de migración hacia la era post-cuántica.


