Se ha señalado que, en el momento en que China está aumentando significativamente la capacidad de los equipos de energía para expandir los centros de datos, que son la infraestructura básica clave de la industria de la inteligencia artificial, esta estrategia podría convertirse en un contexto que le dé ventaja en la competencia con Estados Unidos.
Goldman Sachs, el banco de inversión estadounidense, predijo en un informe publicado el 13 de noviembre que China podría asegurar aproximadamente 400 gigavatios de potencia eléctrica de reserva para 2030, lo que equivale a tres veces la demanda de electricidad prevista para los centros de datos globales. Esta abundante electricidad se convertirá en una base importante para el desarrollo de una industria de IA a gran escala que requiere recursos informáticos de alto rendimiento. De hecho, en la capacidad actual de los centros de datos globales, China representa aproximadamente el 25%, ocupando el segundo lugar, solo detrás de Estados Unidos (44%).
Después de experimentar una escasez de energía entre 2021 y 2022, China ha continuado expandiendo las inversiones en fuentes de energía diversificadas que abarcan energías renovables, carbón y energía nuclear. Esta acción puede interpretarse como una preparación estratégica para asegurar la seguridad energética y orientarse hacia la modernización de la industria. Se espera que este tono de inversión tenga un papel decisivo en la tendencia de crecimiento de industrias intensivas en energía como la IA y los servicios en la nube en el futuro.
Por otro lado, hay preocupaciones de que la infraestructura eléctrica construida por Estados Unidos para hacer frente a la rápida expansión de los centros de datos esté cerca de su límite. Según datos de Goldman Sachs, actualmente los centros de datos en EE. UU. consumen aproximadamente el 6% de la demanda eléctrica nacional, y la reserva de electricidad de 8 de los 13 operadores de redes eléctricas regionales ha caído por debajo del umbral crítico. Esto indica que la velocidad de expansión de la capacidad de generación eléctrica no ha podido mantenerse al ritmo del crecimiento de la demanda, y algunas áreas podrían enfrentar cargas adicionales, como un aumento en las tarifas eléctricas.
En resumen, la suficiencia de la energía eléctrica de reserva y la capacidad de suministro sostenible pueden convertirse en factores que impulsan el cambio del enfoque del mercado global de centros de datos de Estados Unidos a China. Especialmente en el contexto de un aumento explosivo en la demanda de procesamiento de cálculos relacionados con la inteligencia artificial, el grado de estabilidad de la infraestructura eléctrica se convierte cada vez más en la clave para determinar la competitividad futura de la industria tecnológica. Se espera que esta tendencia también influya en las inversiones en instalaciones de generación de energía y en la dirección de la reforma regulatoria en Estados Unidos.
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China acelera la construcción de infraestructura eléctrica de inteligencia artificial... amenaza a los centros de datos de EE. UU.
Se ha señalado que, en el momento en que China está aumentando significativamente la capacidad de los equipos de energía para expandir los centros de datos, que son la infraestructura básica clave de la industria de la inteligencia artificial, esta estrategia podría convertirse en un contexto que le dé ventaja en la competencia con Estados Unidos.
Goldman Sachs, el banco de inversión estadounidense, predijo en un informe publicado el 13 de noviembre que China podría asegurar aproximadamente 400 gigavatios de potencia eléctrica de reserva para 2030, lo que equivale a tres veces la demanda de electricidad prevista para los centros de datos globales. Esta abundante electricidad se convertirá en una base importante para el desarrollo de una industria de IA a gran escala que requiere recursos informáticos de alto rendimiento. De hecho, en la capacidad actual de los centros de datos globales, China representa aproximadamente el 25%, ocupando el segundo lugar, solo detrás de Estados Unidos (44%).
Después de experimentar una escasez de energía entre 2021 y 2022, China ha continuado expandiendo las inversiones en fuentes de energía diversificadas que abarcan energías renovables, carbón y energía nuclear. Esta acción puede interpretarse como una preparación estratégica para asegurar la seguridad energética y orientarse hacia la modernización de la industria. Se espera que este tono de inversión tenga un papel decisivo en la tendencia de crecimiento de industrias intensivas en energía como la IA y los servicios en la nube en el futuro.
Por otro lado, hay preocupaciones de que la infraestructura eléctrica construida por Estados Unidos para hacer frente a la rápida expansión de los centros de datos esté cerca de su límite. Según datos de Goldman Sachs, actualmente los centros de datos en EE. UU. consumen aproximadamente el 6% de la demanda eléctrica nacional, y la reserva de electricidad de 8 de los 13 operadores de redes eléctricas regionales ha caído por debajo del umbral crítico. Esto indica que la velocidad de expansión de la capacidad de generación eléctrica no ha podido mantenerse al ritmo del crecimiento de la demanda, y algunas áreas podrían enfrentar cargas adicionales, como un aumento en las tarifas eléctricas.
En resumen, la suficiencia de la energía eléctrica de reserva y la capacidad de suministro sostenible pueden convertirse en factores que impulsan el cambio del enfoque del mercado global de centros de datos de Estados Unidos a China. Especialmente en el contexto de un aumento explosivo en la demanda de procesamiento de cálculos relacionados con la inteligencia artificial, el grado de estabilidad de la infraestructura eléctrica se convierte cada vez más en la clave para determinar la competitividad futura de la industria tecnológica. Se espera que esta tendencia también influya en las inversiones en instalaciones de generación de energía y en la dirección de la reforma regulatoria en Estados Unidos.