Noticias de Gate, a medida que se aproxima abril de 2026, la estructura del precio de Solana (SOL) sigue bajo presión, y tanto el análisis técnico como los datos on-chain liberan señales bajistas. El 3 de marzo, el mes de SOL cerró con una caída de aproximadamente 0,88%, y ya es el sexto mes consecutivo a la baja, continuando la tendencia débil iniciada desde octubre de 2025. El 27 de marzo, la formación de “cabeza y hombros” a nivel diario confirmó su ruptura a la baja; el objetivo teórico apunta a la zona de 73 dólares, lo que implica que el precio actual todavía tiene alrededor de un 15% de espacio a la baja.
Desde la perspectiva de la estructura técnica, los 80 dólares se convierten en el umbral clave a corto plazo entre alcistas y bajistas. Una vez que el precio diario rompa de forma efectiva esa zona, es posible que el impulso bajista se libere aún más, empujando el precio hacia el nivel de extensión de Fibonacci de 73 dólares. Por el contrario, si SOL logra recuperar los 85 dólares y mantenerse por encima de la EMA de 20 días (aproximadamente 86 dólares), entonces podría reparar la tendencia a corto plazo y tratar de rebotar hacia la zona de 93 dólares, debilitando así la estructura bajista actual.
Los datos on-chain tampoco son alentadores. El flujo neto en los exchanges muestra que a mediados de marzo se observaron indicios claros de acumulación, pero en el periodo reciente este indicador se desplomó con rapidez y la fuerza de compra cayó aproximadamente un 80%, lo que indica que la demanda spot se enfrió de manera significativa. Al mismo tiempo, aunque el NUPL de los tenedores a corto plazo ha mejorado, aún permanece en el rango de pérdidas; esto significa que si el precio continúa debilitándose, podría provocar una nueva ronda de ventas por stop-loss, intensificando la presión en el mercado.
Cabe destacar que, en las últimas fechas, los tenedores a largo plazo han estado aumentando sus compras de forma constante, y el tamaño de su posición neta ha crecido de manera notable, lo que en cierta medida brinda soporte psicológico al mercado. Sin embargo, según datos históricos, las acciones de compra de este grupo no siempre generan reversiones alcistas en el precio, por lo que la fuerza de su soporte sigue siendo incierta.
En el contexto actual de un entorno macroeconómico y una circulación de capital cada vez más ajustada, la trayectoria de SOL se encuentra en una ventana crítica. A corto plazo, los 80 dólares y los 86 dólares se convertirán en las zonas clave de observación, y el flujo de fondos en los exchanges junto con los cambios en la estructura de posiciones determinarán si SOL se estabiliza y rebota en abril, o si continúa probando soportes más bajos.