Las fichas y el equipo volvieron... a jugar a las cartas. En el sur no se puede comer cordero del norte, cuando llegué ya habían jugado unas diez partidas. Seguimos comiendo en Kuku. Dijeron que esperarían a que llegara para pedir la comida. Les dije que se apartaran, que tomara una foto y luego extendiera los palillos. Se mostraron duros: ¡Tengo que salir en la foto! Así se ve más humano y con vida cotidiana. ¡Maldita sea, ya me estaba riendo! Les dije que si querían salir en la foto, entonces enviaría una después: raro que una pareja sea todavía joven. Todos se rieron. La mesa estaba llena de un ambiente alegre.
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Las fichas y el equipo volvieron... a jugar a las cartas. En el sur no se puede comer cordero del norte, cuando llegué ya habían jugado unas diez partidas. Seguimos comiendo en Kuku. Dijeron que esperarían a que llegara para pedir la comida. Les dije que se apartaran, que tomara una foto y luego extendiera los palillos. Se mostraron duros: ¡Tengo que salir en la foto! Así se ve más humano y con vida cotidiana. ¡Maldita sea, ya me estaba riendo! Les dije que si querían salir en la foto, entonces enviaría una después: raro que una pareja sea todavía joven. Todos se rieron. La mesa estaba llena de un ambiente alegre.