La fiscalía francesa allanó el martes las oficinas de X en París, como parte de una investigación por presunta difusión de imágenes de abuso infantil, generación de contenido profundo falso explícito y negación del Holocausto en la plataforma. La operación contó con la colaboración de Europol y se considera una importante escalada en la presión europea sobre el sistema de redes sociales de Musk. La fiscalía ha solicitado que Musk y la exdirectora ejecutiva Linda Yaccarino participen en una “entrevista voluntaria” el 20 de abril.
La investigación se inició inicialmente en enero de 2025, centrada en si los algoritmos de la plataforma presentaban sesgos sistemáticos. Posteriormente, la investigación se amplió rápidamente debido a que el chatbot Grok, desarrollado por xAI, fue acusado de generar contenido negacionista del Holocausto y numerosas imágenes deepfake sin consentimiento, involucrando cargos de conspiración para difundir contenido ilegal, manipulación de sistemas automatizados y otros.
Grok se convirtió en el centro de atención pública en las últimas semanas. Su modo “explosivo” fue acusado de generar decenas de miles de imágenes deepfake sexualizadas y de publicar declaraciones controvertidas sobre historia en un entorno francófono. Aunque la compañía retiró y se disculpó posteriormente, algunos países ya han tomado medidas de bloqueo o acciones legales.
X emitió un comunicado afirmando que la redada fue un show policial con fines políticos y negó todas las acusaciones. Al mismo tiempo, Pavel Durov, fundador de Telegram, expresó públicamente su apoyo a X, afirmando que Francia está llevando a cabo una represión criminal contra varias plataformas sociales y que esta práctica no es verdadera libertad. También acusó a las autoridades de “utilizar la protección infantil como pretexto para facilitar una censura masiva”.
Esta declaración generó un intenso debate. Los partidarios consideran que es una advertencia sobre la libertad digital, mientras que los detractores señalan que las plataformas también pueden ser utilizadas para difundir odio y actividades ilegales, y que la regulación no es simplemente represión.
Francia no es un caso aislado. Reino Unido y la Unión Europea también han iniciado investigaciones sobre las operaciones relacionadas con Musk y han impuesto multas elevadas por incumplimiento de regulaciones digitales. Con la integración de SpaceX, xAI y Starlink completada, se espera que la lucha regulatoria transnacional se vuelva aún más compleja, marcando una fase de mayor intensidad en la gobernanza global de la tecnología.
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Durov denuncia que Francia "no es libre", la policía allana la oficina de X en París y provoca una tormenta regulatoria global
La fiscalía francesa allanó el martes las oficinas de X en París, como parte de una investigación por presunta difusión de imágenes de abuso infantil, generación de contenido profundo falso explícito y negación del Holocausto en la plataforma. La operación contó con la colaboración de Europol y se considera una importante escalada en la presión europea sobre el sistema de redes sociales de Musk. La fiscalía ha solicitado que Musk y la exdirectora ejecutiva Linda Yaccarino participen en una “entrevista voluntaria” el 20 de abril.
La investigación se inició inicialmente en enero de 2025, centrada en si los algoritmos de la plataforma presentaban sesgos sistemáticos. Posteriormente, la investigación se amplió rápidamente debido a que el chatbot Grok, desarrollado por xAI, fue acusado de generar contenido negacionista del Holocausto y numerosas imágenes deepfake sin consentimiento, involucrando cargos de conspiración para difundir contenido ilegal, manipulación de sistemas automatizados y otros.
Grok se convirtió en el centro de atención pública en las últimas semanas. Su modo “explosivo” fue acusado de generar decenas de miles de imágenes deepfake sexualizadas y de publicar declaraciones controvertidas sobre historia en un entorno francófono. Aunque la compañía retiró y se disculpó posteriormente, algunos países ya han tomado medidas de bloqueo o acciones legales.
X emitió un comunicado afirmando que la redada fue un show policial con fines políticos y negó todas las acusaciones. Al mismo tiempo, Pavel Durov, fundador de Telegram, expresó públicamente su apoyo a X, afirmando que Francia está llevando a cabo una represión criminal contra varias plataformas sociales y que esta práctica no es verdadera libertad. También acusó a las autoridades de “utilizar la protección infantil como pretexto para facilitar una censura masiva”.
Esta declaración generó un intenso debate. Los partidarios consideran que es una advertencia sobre la libertad digital, mientras que los detractores señalan que las plataformas también pueden ser utilizadas para difundir odio y actividades ilegales, y que la regulación no es simplemente represión.
Francia no es un caso aislado. Reino Unido y la Unión Europea también han iniciado investigaciones sobre las operaciones relacionadas con Musk y han impuesto multas elevadas por incumplimiento de regulaciones digitales. Con la integración de SpaceX, xAI y Starlink completada, se espera que la lucha regulatoria transnacional se vuelva aún más compleja, marcando una fase de mayor intensidad en la gobernanza global de la tecnología.