Las principales tiendas por departamento de Japón están enfrentando una fuerte contracción en las ventas de mercancía libre de impuestos, lo que señala desafíos en la recuperación del turismo en el país. El rendimiento reciente de minoristas emblemáticos como Takashimaya y las divisiones Daimaru y Matsuzakaya de J Front Retailing destaca las complejas dinámicas entre el flujo de visitantes y los patrones de gasto de los consumidores.
El rendimiento de enero revela desafíos en el comercio minorista
Las cifras muestran un panorama desolador para el sector minorista. Takashimaya reportó una caída del 19% en las ventas libres de impuestos en enero, mientras que las tiendas Daimaru y Matsuzakaya experimentaron aproximadamente un descenso del 17%, con estas pérdidas limitando el crecimiento total de las ventas a solo 0.7%. Esta caída refleja no solo una reducción en el flujo de visitantes, sino también un gasto potencialmente menor por turista, lo que genera preocupaciones sobre la capacidad de Japón para aprovechar el turismo receptivo.
Impulsar el gasto de los visitantes extranjeros y el turismo regional
Japón ha establecido metas ambiciosas para fortalecer su economía turística hasta 2030, con el objetivo de recibir 60 millones de turistas internacionales y generar 15 billones de yenes en ingresos relacionados con el turismo. Un componente clave de esta estrategia consiste en aumentar el gasto promedio de los turistas extranjeros en un 9%, alcanzando los 250,000 yenes por visitante. Al mismo tiempo, el gobierno y las partes interesadas del sector están trabajando para redirigir los beneficios del turismo más allá de los principales centros urbanos, apuntando a 130 millones de pernoctaciones en áreas regionales, más del doble de los niveles actuales.
Equilibrar el crecimiento con las preocupaciones comunitarias
Mientras que ampliar el número de turistas y su gasto sigue siendo la prioridad, los responsables políticos japoneses también enfrentan la necesidad de abordar los impactos negativos del sobreturismo en las comunidades locales. El desafío consiste en diseñar políticas que atraigan visitantes y aumenten las ventas libres de impuestos, al tiempo que protejan la calidad de vida de los residentes. Este doble objetivo requiere diversificar las fuentes de visitantes y los patrones de gasto para garantizar un crecimiento turístico sostenible que beneficie tanto a los minoristas como a las comunidades anfitrionas.
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La caída en las ventas libres de impuestos en los grandes almacenes de Japón mientras el crecimiento del turismo enfrenta obstáculos
Las principales tiendas por departamento de Japón están enfrentando una fuerte contracción en las ventas de mercancía libre de impuestos, lo que señala desafíos en la recuperación del turismo en el país. El rendimiento reciente de minoristas emblemáticos como Takashimaya y las divisiones Daimaru y Matsuzakaya de J Front Retailing destaca las complejas dinámicas entre el flujo de visitantes y los patrones de gasto de los consumidores.
El rendimiento de enero revela desafíos en el comercio minorista
Las cifras muestran un panorama desolador para el sector minorista. Takashimaya reportó una caída del 19% en las ventas libres de impuestos en enero, mientras que las tiendas Daimaru y Matsuzakaya experimentaron aproximadamente un descenso del 17%, con estas pérdidas limitando el crecimiento total de las ventas a solo 0.7%. Esta caída refleja no solo una reducción en el flujo de visitantes, sino también un gasto potencialmente menor por turista, lo que genera preocupaciones sobre la capacidad de Japón para aprovechar el turismo receptivo.
Impulsar el gasto de los visitantes extranjeros y el turismo regional
Japón ha establecido metas ambiciosas para fortalecer su economía turística hasta 2030, con el objetivo de recibir 60 millones de turistas internacionales y generar 15 billones de yenes en ingresos relacionados con el turismo. Un componente clave de esta estrategia consiste en aumentar el gasto promedio de los turistas extranjeros en un 9%, alcanzando los 250,000 yenes por visitante. Al mismo tiempo, el gobierno y las partes interesadas del sector están trabajando para redirigir los beneficios del turismo más allá de los principales centros urbanos, apuntando a 130 millones de pernoctaciones en áreas regionales, más del doble de los niveles actuales.
Equilibrar el crecimiento con las preocupaciones comunitarias
Mientras que ampliar el número de turistas y su gasto sigue siendo la prioridad, los responsables políticos japoneses también enfrentan la necesidad de abordar los impactos negativos del sobreturismo en las comunidades locales. El desafío consiste en diseñar políticas que atraigan visitantes y aumenten las ventas libres de impuestos, al tiempo que protejan la calidad de vida de los residentes. Este doble objetivo requiere diversificar las fuentes de visitantes y los patrones de gasto para garantizar un crecimiento turístico sostenible que beneficie tanto a los minoristas como a las comunidades anfitrionas.