Hoy el fundador de OnlyFans, Leonid Radvinsky, ha fallecido a los 43 años. Gano una fortuna, unos 3.000 millones de dólares gracias a una plataforma donde otras personas monetizan su cuerpo.


Se quedaba con un 20% de cada operación: cada vídeo, cada mensaje, cada propina. Mientras los creadores luchaban con el algoritmo, devoluciones de pagos y el riesgo constante de perder sus cuentas, todo para poder cubrir sus gastos básicos. Mientras tanto para él permanecer en lo más alto, obteniendo una parte de cada ingreso, y era visto como un “emprendedor tecnológico”.
Sin embargo, el hombre no fue un innovador del sector tech, fue probablemente uno de los intermediarios más eficaces que se hayan visto.
Lo curioso es que Onlyfan fue rentable desde el primer día. Sin financiación externa de capital riesgo ni necesidad de salir a bolsa. Cuando tu modelo se basa en obtener una quinta parte de lo que otros generan con su propio contenido, no necesitas inversores… necesitas personas dispuestas a aceptar esas condiciones sin cuestionarlas demasiado.
Aun con una fortuna de miles de millones, no pudo superar el cáncer a los 43 años. Y eso deja una pregunta inevitable: ¿hacia dónde estamos yendo realmente?
post-image
post-image
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado