Cada vez que me pica la mano y quiero comprar en alza, primero me detengo tres segundos y me pregunto: ¿realmente he obtenido alguna información nueva, o solo veo que la vela brilla y quiero lanzarme? En realidad, las emociones son las que más disfrazan como “lo entendí”.



Recientemente, la tasa de financiación ha sido absurda, en el grupo hay un alboroto: unos dicen que va a revertir, otros dicen que siguen inflando la burbuja. Mi método casero ahora es: cuanto más extremada sea la tasa, menos añado a la posición, prefiero perder la oportunidad que usarla como combustible.

Otros piensan que estoy viendo señales en la cadena para hacer una puntería precisa. En realidad, estoy usando un tono irónico para convencerme de no tener FOMO, y de paso, apartar la mano del botón de añadir a la posición… así de momento.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado