El gobierno de Trump ha decidido congelar indefinidamente desde el 21 de enero los visados de inmigrante de 75 países, lo que afecta al sistema de inmigración legal de Estados Unidos y al flujo de talento, enfrentando a empresas y familias a una gran incertidumbre.
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El Departamento de Estado de EE. UU. publicó un anuncio el día 14, declarando que a partir del 21 de enero se suspenderá indefinidamente la tramitación de visas de inmigrante de 75 países. La Casa Blanca atribuye la razón a una evaluación de “carga pública”, enfatizando la necesidad de evitar que los nuevos inmigrantes dependan de beneficios gubernamentales.
Esta es la restricción más amplia en la política migratoria de EE. UU. desde 1965, impactando inmediatamente a solicitantes globales, familias residentes y a las empresas estadounidenses en su estrategia de talento.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, afirmó en una rueda de prensa:
Debemos asegurarnos de que los extranjeros no abusen de la generosidad de los contribuyentes estadounidenses.
Según el anuncio, los funcionarios consulares evaluarán aspectos como estado de salud, edad, patrimonio y habilidades lingüísticas, y si consideran que el solicitante podría solicitar asistencia en el futuro, la visa será denegada. Se entiende que esta política solo afecta a visas de inmigrante, mientras que las categorías de turismo, estudio y negocios no se ven afectadas por ahora.
Expertos estiman que, en un año, esta prohibición podría bloquear aproximadamente a 315,000 solicitantes, lo que representa el 48% del total anual de inmigrantes legales en EE. UU. África será la más afectada, con tasas de rechazo en Nigeria, Egipto y Somalia que podrían alcanzar hasta el 90%.
Brasil, Colombia en América Latina, y Pakistán en Asia también están en la lista. El analista de políticas migratorias de Cato, David Bier, considera que este caso es “la restricción más radical en la historia de EE. UU. contra inmigrantes legales”.
Aunque visas profesionales como H-1B todavía permiten ingresar y trabajar en el corto plazo, el proceso de obtención de la tarjeta verde (green card) ha sido congelado, lo que reduce significativamente los incentivos a largo plazo para permanecer. Las startups de Silicon Valley y grandes empresas tecnológicas, que anteriormente dependían del patrocinio del empleador para convertir visas en tarjetas verdes y retener ingenieros, ahora deben reevaluar sus planes de personal.
Wall Street también está atento a las expectativas de reducción en la demanda de consumo y bienes raíces, ya que la dificultad en la reunificación familiar podría disminuir la demanda de viviendas y bienes duraderos a largo plazo.
CBS News señala que los grupos cívicos ya están preparando demandas, cuestionando si la administración ha excedido la autoridad otorgada por el Congreso. Antes de que los tribunales intervengan, los solicitantes en todo el mundo solo podrán esperar indefinidamente. Algunos afectados incluyen incluso cónyuges e hijos de ciudadanos estadounidenses, lo que pone en duda la reunificación familiar.
A medida que se acerca la fecha de entrada en vigor el 21 de enero, esta prohibición no solo redefine “quién puede convertirse en estadounidense”, sino que también pondrá a prueba los límites de apertura del gobierno de Trump. Las decisiones judiciales y futuros ajustes administrativos determinarán si esta puerta se cierra temporalmente o permanece cerrada a largo plazo.