Sam Altman declaró públicamente que no se opone a la posibilidad de otorgar el control de OpenAI a un sistema de IA. Según él, si se espera que la inteligencia artificial dé forma al futuro, debería comenzar operando la empresa que la crea. Altman dijo que ha logrado la mayoría de sus objetivos personales y actualmente solo está “jugando con puntos extra”, permaneciendo en el puesto a menos que la AGI cree un tipo de trabajo completamente nuevo.
Está invirtiendo miles de millones de dólares para potenciar la IA, al mismo tiempo que impulsa grandes proyectos como chips de IA propios, herramientas médicas, plataformas de redes sociales y robots humanoides. Junto con Donald Trump, Masayoshi Son y Larry Ellison, Altman apoya el Proyecto Stargate – un plan de 500 mil millones de dólares para acelerar la infraestructura de IA en Estados Unidos.
Dentro de OpenAI, todavía existen preocupaciones sobre la velocidad de desarrollo, las oportunidades perdidas y las declaraciones audaces sobre la AGI. Sin embargo, Altman cree que la AGI realmente llegará a través de múltiples avances moderados, no de un salto único.