Noticias de Gate, 20 de marzo: La regulación de las stablecoins en EE. UU. enfrenta un cambio clave. Un informe interno elaborado por el Consejo Asesor Económico de la Casa Blanca (CEA) se ha convertido en el centro de controversia en el Comité Bancario del Senado. Varios senadores republicanos han presionado al responsable de criptomonedas de la Casa Blanca, Patrick Witt, para que publique el contenido del informe lo antes posible, argumentando que podría afectar directamente la política de rendimiento de las stablecoins.
Fuentes informadas revelan que las conclusiones del estudio son relativamente favorables para la industria de las criptomonedas, considerando que el impacto de los rendimientos de las stablecoins en la pérdida de depósitos en bancos tradicionales es “limitado”, pero que su adopción puede promover significativamente su difusión. El presidente interino del CEA, Pierre Yared, también ha declarado públicamente que los incentivos relacionados no debilitarán sustancialmente la estabilidad del sistema bancario. Esta postura contrasta claramente con la posición de la banca tradicional en EE. UU., que sostiene que las tasas de las stablecoins podrían acelerar la salida de depósitos y afectar la oferta de crédito.
Actualmente, las diferencias sobre los rendimientos de las stablecoins se han convertido en un obstáculo principal para la aprobación de la Ley de Transparencia del Mercado de Activos Digitales (CLARITY Act). El senador Thom Tillis y otros están impulsando que la Casa Blanca divulgue el informe completo para romper el estancamiento político. La mayoría en el mercado opina que, una vez que el informe sea público, se debilitará la influencia de los lobbies bancarios y se acelerará la aprobación del proyecto de ley.
Al mismo tiempo, el Secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, ha dado señales de que se podrían realizar ajustes regulatorios, apoyando la relajación de las restricciones de capital bancario, argumentando que esto ayudará a reactivar el crédito y mejorar la competencia. Esta orientación política parece alinearse con las posibles conclusiones del informe sobre stablecoins, indicando que los reguladores podrían estar buscando un nuevo equilibrio entre las finanzas tradicionales y los activos digitales.
El tiempo se acorta. Se estima que, antes de las elecciones de medio término y su impacto en la agenda política, el Senado tiene aproximadamente seis semanas para avanzar en la legislación relacionada. Si los resultados del informe del CEA permanecen en secreto, la incertidumbre política persistirá, dando más tiempo a la oposición para presionar.
En la regulación de stablecoins, la seguridad del sistema bancario y la innovación en criptomonedas, EE. UU. se encuentra en un momento crucial. La decisión de la Casa Blanca de hacer público o no el informe podría ser un punto de inflexión decisivo para la legalidad de los rendimientos de las stablecoins y el desarrollo del sector.