Noticias de Gate, en 2026, a pesar de la escalada en los conflictos geopolíticos y la creciente incertidumbre macroeconómica, Bitcoin se mantiene estable cerca de los 70,000 dólares, mostrando una fuerte resistencia. La tensión en Irán, el aumento en los precios del petróleo y el retraso en las expectativas de recortes de la Reserva Federal deberían haber presionado los activos de riesgo, pero el precio de Bitcoin no mostró una caída significativa, lo que en su momento se interpretó como una sólida demanda en el mercado.
Sin embargo, según datos en cadena y de fondos institucionales, algunos indicadores clave están enviando señales diferentes. Primero, el diferencial de primas en CEX, que refleja el sentimiento de los fondos en EE. UU., continúa disminuyendo. Este indicador mide la diferencia de precios entre el mercado estadounidense y el global, y normalmente se mantiene en positivo durante los mercados alcistas. Pero recientes datos muestran que la prima ha caído a su nivel más bajo en más de un mes y ha llegado a estar en descuento, lo que indica una menor disposición de compra por parte de los inversores estadounidenses.
Al mismo tiempo, el flujo de fondos en los ETF de Bitcoin en spot no ha podido mantener su fuerza. Aunque en marzo de 2026 se registró una entrada neta de aproximadamente 1,53 mil millones de dólares, poniendo fin a una serie de salidas, los fondos se concentraron principalmente a principios de mes. Las entradas posteriores se han desacelerado notablemente, con solo unos 195 millones de dólares, lo que muestra que la participación institucional se ha vuelto más cautelosa. En general, el mercado considera que un flujo constante y estable de fondos en ETF es una fuerza clave para impulsar una mayor subida de Bitcoin.
Vikram Subburaj, CEO de Giottus en India, señala que la demanda institucional actual no ha desaparecido, pero se presenta de manera más selectiva y dispersa, dificultando que se forme una fuerza de impulso concentrada como en el pasado.
En este contexto, aunque el precio de Bitcoin ha logrado mantener un nivel psicológico clave, su impulso alcista enfrenta pruebas. Si los fondos institucionales no vuelven a acelerar sus entradas y el entorno macroeconómico continúa ajustándose, el mercado podría entrar en una fase de consolidación y volatilidad. A corto plazo, la zona de 70,000 dólares será el núcleo de la lucha entre compradores y vendedores. (CoinDesk)