Noticias de Gate News: Bank of Korea y Banque de France han celebrado recientemente en Corea del Sur un seminario conjunto de dos días sobre activos digitales y temas climáticos, en el que han mantenido un intercambio en profundidad sobre la moneda digital del banco central (CBDC), los sistemas de pago, los riesgos macroeconómicos y los instrumentos de política. El encuentro forma parte de un programa de colaboración académica a largo plazo entre ambas partes iniciado en 2024, lo que muestra que las principales economías están acelerando los estudios coordinados en el ámbito de las finanzas digitales.
Uno de los puntos clave del seminario es el impacto de las stablecoins en el sistema financiero. Los datos muestran que la capitalización global de las stablecoins ya se sitúa en torno a los 3110 millones de dólares, lo que supone un aumento de más de 6 veces respecto a hace cinco años; en 2025, el volumen de operaciones superó además los 34 billones de dólares, lo que pone de relieve su papel crucial en los pagos transfronterizos y la liquidación institucional.
En el plano regulatorio, Corea del Sur ya ha dejado claro que las stablecoins respaldadas por el won coreano deben ser emitidas por bancos autorizados, con el fin de evitar la salida de capitales y debilitar la transmisión de la política monetaria, y la legislación correspondiente se prevé que se impulse a mediados de 2026. Por su parte, Francia ha definido los activos digitales como activos intangibles transferibles y ha exigido que los emisores de stablecoins completen el cumplimiento integral en el marco del reglamento de la UE MiCA antes del 30 de junio de 2026.
Al mismo tiempo, la puesta en marcha en Estados Unidos de la Ley 《GENIUS》, al establecer un marco unificado para la emisión de stablecoins y la gestión de reservas, está impulsando la convergencia regulatoria a escala global. Varios países están tomando como referencia modelos similares e intentando lograr un equilibrio entre la innovación financiera y el control de riesgos.
En un contexto de cambios en el panorama de la liquidez global y de la rápida expansión de los activos digitales, el papel de los bancos centrales se está redefiniendo. La coordinación de políticas transfronterizas y la unificación de los estándares regulatorios podrían convertirse en la variable clave para la evolución de la siguiente etapa del sistema de finanzas digitales.