La actividad en cadena de Ethereum ha superado a las principales redes de capa 2, ya que las tarifas de gas permanecen relativamente bajas, lo que indica un renovado compromiso de los usuarios en la red principal. Sin embargo, los observadores advierten que no toda la actividad puede ser orgánica, y los investigadores de seguridad señalan prácticas como dusting y envenenamiento de direcciones.